Expondré muy
brevemente -para garantizar que se me lea completo- algunas observaciones
parciales sobre los recientes sucesos políticos en el país.
La noche del
miércoles llegué a decirme “Zaz: ¡ahora sí como que se armó! …febrero siempre
tan cálido.” Pero al mediodía del jueves me convencí de que esto no pasaría de
ser más que una aislada explosión de desespero por parte de quienes no tenían
edad para haber participado en las explosiones de desespero del período 2002-2004.
Es, como quien dice, su turno de hacerse oír.