Hace exactamente cuatro años escribí
un análisis preelectoral que envié a todos mis contactos, donde preveía lo
que finalmente fue una contundente
victoria de Obama por 7,2% de ventaja en el voto popular y 35,7% en el
Colegio Electoral. Todo parece indicar que dicha victoria, un poco menos contundente
esta vez, se repetirá hoy martes 6 de noviembre. Veamos por qué:
"COGITO ERGO SUM", dijo el sabio, pero el pensamiento no vale nada si no se expresa y se expresa mejor mediante las palabras. Por tanto, el silogismo queda de la siguiente manera: Pienso, por tanto existo. Hablo, por tanto pienso. Soy, en tanto hable.
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones presidenciales 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones presidenciales 2012. Mostrar todas las entradas
lunes, 5 de noviembre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
Mi predicción electoral 2012, parte II
El día de ayer dejé dicho (léanlo aquí)
que Capriles ganará este domingo si se dan dos condiciones básicas para que todo
incumbente pierda: 1) la gestión de Chávez ha de verse como mala mientras su
popularidad decae... *check* y 2) el
retador tiene que gustar, por probo y entusiasmante.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Mi predicción electoral 2012
Faltando una semana para la elección
presidencial del 3 de diciembre de 2006, puse
por escrito mi predicción y se la envié a todos mis contactos. Lo hice principalmente
con la intención de prepararnos para el coñazo y, quizá, también para practicar
a ver qué tan bueno se me dan los análisis electorales, dejando una prueba
documental.
Al año siguiente también predije que ganaría
el “NO” en el referéndum de la Reforma Constitucional y al otro año, 2008, que
sacábamos entre un mínimo de 5 y un máximo de 8 gobernaciones (pegué el mínimo). Sin
embargo, en este último par de casos no tomé la precaución de dejar testimonio
escrito, limitándome a conversaciones con los amigos y colegas cercanos. En
2009, pese a esos logros, dejé que el wishful
thinking interfiriera en mi criterio y no tomé postura alguna, en parte
porque deseaba que la cosa no se diera pero temiendo que sería inevitable (como
efectivamente fue).
Pese a lo arrogante que suena lo anterior,
les confieso que nunca he pensado que había que ser ningún genio para pegar los
resultados en esos 3 comicios: los de la reforma y las regionales estaba siendo
predichos en todas las encuestas, mientras que la de 2006, aunque también lo
reflejaban los estudios de opinión, lo basé más en una serie de reflexiones
históricas y seudo-sociológicas que me tenían convencido que, a tan sólo un año
del intempestivo boicot de la oposición a las elecciones legislativas
nacionales y dos años luego de la humillante derrota en el revocatorio de 2004
(y subsiguientes elecciones regionales), era imposible remontar el 40% que por
entonces se había convertido en nuestro techo electoral.
Hoy quiero volver al ruedo y lanzarme la
osadía (por aquello de que uno pone en juego su reputación) de predecir que el
próximo domingo 7 de octubre, el ganador de la contienda presidencial será el
candidato de la M.U.D., Henrique Capriles. Incluso me atrevo a decir que ganará
por un margen de entre 2 y 5 puntos porcentuales (es decir, entre 51 a 49 y 52 a
47 por ciento, más o menos).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)