sábado, 22 de septiembre de 2012

Británicos en la India otra vez: una reseña del Hotel Marigold


Afiche original de lanzamiento (click)
   Basada en la novela de 2004 titulada These Foolish Things, por la británica Deborah Moggach, nos llegó desde la Gran Bretaña The Best Exotic Marigold Hotel, (Madden, 2011) una comedia con guiños de drama que recomiendo para aquellos con la sensibilidad necesaria como para entender que la vida tarde o temprano se nos acaba, por lo que sería bueno que, al morir, tal y como dicen que dijo Sócrates, lo hagamos demostrado que en algo valimos la pena… Pero sobre todo nos deja otra cosa más: que nunca es tarde para emprender este cometido.

   La película trata sobre un grupo de diversos ciudadanos británicos que, en su vejez y por diferentes motivos, terminan alquilando una habitación en un hotel indio que promete ser un precioso y adecuado retiro en el que se los tratará como maharajás… ¿O no? Véanla y díganme uds.


   Ahora bien, pese a esta sincera recomendación, y pese a que no he leído la novela en la cual se basó, la película todo el tiempo me dejó la impresión de que el cine quizá no era el mejor formato para contarnos esta historia, que a ratos va siendo narrada al ritmo de entradas en un blog escrito por Evelyn (el personaje de la siempre genial Judi Dench) y que comprende la vida de varios personajes. Quizá el formato televisivo habría sido el más adecuado, dado que en ocasiones los personajes se nos pierden y, cuando finalmente reaparecen -al menos a mi toma unos segundos recordar cuáles eran sus dramas y porqué habían ido a parar a la India.

   Sin embargo, esta, digamos, “dificultad técnica”, para nada es un defecto que arruine la película o la convierta en una experiencia sin sentido; es tan solo la observación de quien, como he dicho al respecto de muchas otras películas, tiene facilidad para enamorarse de los personajes, por lo que siempre ando queriendo saber más de ellos, y, cuando no lo obtengo, me frustro, sintiéndome inconforme. Pero la historia fluye, pese a las omisiones, y eso es lo importante.

   Lo que sí me dejó mal sabor de boca fue el tratamiento de los personajes indios y sus historias, al punto que me parecieron el verdadero aspecto negativo de la obra. Pero no, como suele denunciarse de incontables películas -muchas veces con franca y burda simpleza- porque los realizadores intentasen malintencionadamente caricaturizarlos burlonamente, sino más bien porque inconsistentemente los tratan como el “recurso cómico” de la película: cada vez que la trama bajaba su ritmo o se recalentaba con demasiadas tristezas, aparecían los indios, hablando inglés en vez de hindi y sirviendo como sosos distractores -diría que hasta como dei ex machina-, reforzando, seguro sin quererlo, estereotipos negativos que casi nunca contribuían con la trama.

Mi voto IMDb: 7/10.

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